RESEÑA: Las «Geórgicas» de Virgilio | El gran poema de los trabajos del campo

Pero huye entre tanto, huye el tiempo irrecuperable, mientras que del amor llevado me entretengo en cada pormenor.

Virgilio, Geórgicas, libro III, vv. 284-285

La obra del extraordinario poeta romano Publio Virgilio Marón (70 a. C. – 19 a. C.) influyó de forma tan incuestionable como vasta sobre la literatura occidental posterior.

Tres son los principales libros escritos por el vate de Mantua: las Bucólicas, las Geórgicas y la Eneida. De ellos, el segundo es, quizás, el libro menos leído hoy en día, así como el más arduo.

No obstante, se puede argumentar que las Geórgicas (escritas entre los años 38 y 29 a. C.) son la creación más perfecta de su autor. No en vano Michel de Montaigne la llamó «la obra más lograda de la poesía».

El propósito de las Geórgicas es didáctico y preceptístico. Es un tratado que transmite técnicas e información para los trabajos del campo y para la vida rural. Su objetivo es también promover el programa político de Octavio (luego conocido como el emperador Augusto), programa de exaltación del trabajo y de la paz.

Por esos motivos, se trata de un libro que ahuyenta fácilmente al lector moderno.

Pero las Geórgicas son también un largo poema sobre la vida del campo, y junto con la información técnica, Virgilio intercala invocaciones a los dioses, referencias y narraciones de mitos antiguos, y versos de conmovedora belleza.

La versión que yo leí, y que recomiendo, fue la editada por Gredos (Madrid, 2010), con traducción de Tomás de la Ascensión Recio.

Resumen

Las Geórgicas de Virgilio son un largo poema instructivo sobre los trabajos del campo. Está dividido en cuatro libros, de más de quinientos versos cada uno. Esos cuatro libros tratan, respectivamente, sobre la agricultura, el cultivo, la ganadería y la apicultura (la cría de abejas).

Libro I: Sobre la agricultura. Invocación a los dioses de la agricultura. Consejos para el trabajo agrícola. Sobre las herramientas. Cómo elegir semillas y roturar los campos. El trabajo según las estaciones, y cómo pronosticar los fenómenos naturales. Se exalta el poder de Júpiter y Ceres.

Libro II: Sobre el cultivo de la vid y del olivo, así como el cuidado y cultivo de otras plantas y árboles. Alusión al mito de Jasón. Cantos a Italia, a la primavera y a la vida campestre.

Libro III: Sobre la cría del ganado mayor y menor. Cómo elegir a los animales para su reproducción. Cómo domar potros. El cuidado de los rebaños. El poeta incluye un canto al amor como fuerza universal. Alusión al mito de Leandro y Hero. Recuerda y describe una peste que mató a muchos animales salvajes y domésticos.

Libro IV: Sobre la apicultura. Cómo elegir el lugar para la colmena. El cuidado de las abejas. Sobre la república de las abejas, su organización y sus hábitos. Cuenta los mitos de Aristeo y de Orfeo.

Opinión general

A pesar del admirable estilo poético del autor, debo confesar, para ser sincero, que en muchas ocasiones las Geórigicas me parecieron pesadas y aburridas de leer.

La acumulación de detalles técnicos remotos, detalles obsoletos e inútiles para el lector moderno, la sucesión de datos, descripciones y consejos monótonos y poco atractivos, muchos de ellos de naturaleza preceptista, hacen que las Geórgicas a menudo resulten ser una lectura bastante árida.

No obstante, me parece que los numerosos escollos que debe vadear el lector moderno para apreciar este libro en su plenitud, quedan opacados por los pasajes más puramente poéticos de las Geórgicas, aquellos en los que Virgilio deja a un lado el preceptivismo práctico, y permite al lector sumergirse en un verbo y una imaginación deslumbrantes.

Una estructura ingeniosamente calculada esconde pasajes de los que brota un sentimiento intenso. En esos pasajes, una simpatía conmovedora impregna todas las cosas, y la realidad emocional y el mito se entrelazan. Al leerlos, un eco mágico quedó resonando en mi interior, hechizado por palabras que destilaban una belleza casi divina.

Ese estilo de Virgilio, meditado y límpido, vivo y conmovedor, preciso y elocuente, hermoso y deslumbrante, es lo que rescata, e incluso eleva a las cumbres del Parnaso universal, a un libro que termina siendo una obra de una riqueza impresionante.

La única traducción que he leído de las Geórgicas es la de Tomás de la Ascensión Recio, la cual, en mi ignorancia, me ha parecido muy buena. Pero sin duda también deben ser buenas la edición bilingüe, en verso, de Jaime de Velázquez, y la traducción de Bartolomé Segura Ramos.

Lo mejor de las Geórgicas

Lo más destacado de las Geórgicas, a mi parecer, son los pasajes en los que Virgilio evoca o narra mitos antiguos. Por ejemplo, los versos 258-264 del libro III, donde evoca el mito de Hero y Leandro; o los versos 140-145 del libro II:

Esta tierra no la labraron toros que resoplan por sus narices fuego, recibiendo como semilla los dientes de un horrible dragón, ni se erizó con mieses de cascos y pesadas lanzas de guerreros, sino que se llenó toda ella de espigas gruesas y del licor de Baco, del monte Másico; la cubren los olivos y los espléndidos rebaños.

Si el lector ingenuo solo quiere saborear rápidamente algo de la poesía más sublime escrita por Virgilio, le recomiendo que se salte los tres primeros libros de las Geórgicas y lea solo la segunda mitad del libro IV, en donde el autor incluyó la que es, en mi opinión, la versión más bella y perfecta del mito de Orfeo y Eurídice que haya escrito poeta alguno.

Mosaico romano. Orfeo con su lira, rodeado de animales.

Quiero compartir aquí dos pasajes de esa versión virgiliana del mito órfico. Son pasajes que han sido referenciados por incontables escritores posteriores.

En el primer pasaje, muy emotivo y muy rico en significados, Virgilio narra el sufrimiento de Orfeo tras la doble muerte de su amada Eurídice y compara ese sufrimeinto con el dolor de un ruiseñor hembra (Filomela) al que un labrador le ha robado sus polluelos:

Cuentan que siete meses enteros y seguidos lloró él al pie de una aérea roca, cabe las riberas del Estrimión desierto y que en el fondo de heladas grutas dio a sus cuitas rienda suelta, amansando a los tigres y arrastrando con su canto a las encinas; cual la afligida Filomela, que a la sombra de un álamo llora la pérdida de sus hijos que el insensible labrador al acecho arrebató del nido, implumes todavía; llora ella la noche entera y posada sobre una rama comienza de nuevo su lúgubre canción y llena los lugares vecinos con sus tristes quejas.

Geórgicas, libro IV, vv. 508-515

En el segundo pasaje, la cabeza de Orfeo, luego de haber sido cercenada por las celosas bacantes y arrojada al río, sigue pronunciando, fiel a su amor, el nombre de Eurídice:

Y aun entonces mismo, cuando la cabeza arrancada del alabastrino cuello daba vueltas en medio de las ondas, arrastrada por el Hebro Eagrio, «Eurídice», decía la misma voz, y la lengua fría, «¡Ah, desgraciada Eurídice!», exclamaba al marchársele la vida, y las riberas a lo largo de todo el río, «Eurídice», repetían.

Geórgicas, libro IV, vv. 524-527

Conclusión

A pesar de sus puntos débiles, y de lo pesada que puede resultar la lectura de la mayor parte de las Geórgicas, sus mejores pasajes me impresionaron tan vivamente que no puedo sino considerar a este como un libro extraordinario. Es todo un logro que una obra tan antigua pueda, aún en la actualidad, entusiasmar y conmover con tanta intensidad.

Puntuación

5/5


(Edición para Kindle)

También puedes pinchar en este otro enlace para comprar la edición en físico de la editorial Cátedra, con traducción de Jaime Velázquez.

Si no estás en España, tal vez prefieras adquirir el libro a través de Amazon.com en este enlace, o en este otro.


Si te gustó esta entrada, no te olvides de dejar un Me gusta y comentar.

Y si te gusta el contenido que suelo publicar y quieres que siga subiendo entradas como esta, por favor considera apoyarme económicamente a través del botón de Ko-fi que puedes hallar en la barra lateral.





Esta página contiene enlaces de afiliado. Si compras algo a través de esos enlaces, contribuirás al mantenimiento de este sitio sin tener que pagar ningún monto adicional al de tu compra. Agradezco mucho tu apoyo.

En calidad de Afiliado de Amazon, obtengo ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables.

As an Amazon Associate I earn from qualifying purchases.

Compártelo:

Deja un comentario